TAPA DEL DÍA El Fondo Monetario Internacional (FMI) inició en Buenos Aires la segunda revisión del acuerdo firmado con la Argentina por US$20.000 millones. Se trata de una auditoría determinante para el programa económico que conduce el ministro de Economía, Luis Caputo, ya que de su aprobación depende un nuevo desembolso por US$1000 millones. La misión está encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi y contempla una agenda de reuniones con los equipos técnicos del Ministerio de Economía y del Banco Central. El objetivo es evaluar el desempeño del país hasta el cierre de 2025, con especial foco en las variables fiscal, monetaria y cambiaria. En ese examen, el Gobierno llega con una carta a favor y otra bajo observación. En materia fiscal, el resultado superó lo pactado: el superávit primario alcanzó el 1,4% del PBI, por encima de la meta del 1,3%. El dato refuerza uno de los pilares centrales del programa oficial y es bien valorado por el organismo. Distinto es el escenario en el frente externo. La acumulación de reservas no alcanzó los niveles comprometidos y el equipo económico deberá solicitar un waiver, es decir, un perdón formal por el desvío. Esa instancia suele ser parte de las negociaciones con el Fondo, aunque introduce un punto de tensión que no pasa inadvertido. Durante su estadía, los técnicos del FMI mantendrán encuentros con el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y con el propio Caputo. Según fuentes del mercado, el debate se centrará en la estrategia para fortalecer las reservas, la dinámica de los precios y el funcionamiento del esquema de bandas cambiarias. “La discusión va a estar en las reservas, en el índice de precios y en las bandas del dólar, pero no veo riesgo de que la revisión no se complete”, evaluó el exdirector del FMI Claudio Loser, al analizar el escenario actual. Desde hace meses, el Fondo insiste en la necesidad de recomponer el stock de dólares. En lo que va del año, el Banco Central logró sumar más de US$1400 millones, lo que representa algo más del 10% de la meta de US$10.000 millones anunciada junto con la actualización del régimen cambiario. El organismo suele alentar mayor flexibilidad como vía para fortalecer las reservas, un punto que volverá a estar sobre la mesa. A ese debate se suma otro frente sensible: la postergación del nuevo Índice de Precios al Consumidor. En la primera revisión del acuerdo, el Gobierno se comprometió a publicar antes de fin de 2025 un IPC actualizado, basado en la encuesta de gastos de los hogares 2017-2018, para reflejar cambios estructurales en los patrones de consumo. Las diferencias internas en torno a ese proceso derivaron incluso en la renuncia de Marco Lavagna, un hecho que no pasó desapercibido en Washington. La lista de compromisos asumidos ante el FMI también incluye la aprobación del Presupuesto 2026 con la regla de “déficit cero”, el avance en la desregulación del Mercado Eléctrico Mayorista, la reducción de subsidios energéticos, la eliminación de la mayoría de los fondos fiduciarios y la integración de bases de datos sociales para mejorar la focalización del gasto. Además, el Ejecutivo prometió difundir un informe sobre las empresas estatales alcanzadas por la Ley Bases, con una hoja de ruta hacia su privatización. Según fuentes oficiales, el documento fue elaborado y remitido al Ministerio de Economía, aunque aún no se hizo público. El calendario financiero agrega presión. A lo largo de 2026, la Argentina deberá afrontar vencimientos con el FMI por más de US$3500 millones. El primer pago del año, por US$830 millones, ya fue cancelado, pero restan compromisos en abril, mayo, agosto, septiembre, noviembre y diciembre. Más allá de las diferencias técnicas, en el mercado se descuenta que el Gobierno logrará aprobar la revisión y destrabar el desembolso. El resultado de esta misión será una señal clave no solo para el vínculo con el Fondo, sino también para los inversores y para la estabilidad financiera en un año cargado de desafíos. Opinión pública: la revisión del FMI vuelve a mostrar que el programa económico se sostiene, por ahora, sobre el orden fiscal, pero enfrenta límites claros en el frente externo. La discusión por las reservas no es menor: sin dólares, cualquier esquema de estabilidad queda expuesto. El desafío del Gobierno será transformar el aval del Fondo en una estrategia de crecimiento sostenible, más allá del cumplimiento contable de las metas. TAPA DEL DÍA